A medianoche

Febrero 26, 2008 at 1:46 am (2008)

curiosos son los sentidos que se desatan cuando el reloj marca las doce de la noche.
quizás en el éxtasis de la noche, y sólo en este momento, existe en el aire una sustancia divina.
porque es a las doce en punto (ni un minuto más, ni un minuto menos) que salen todos los fantasmas a cobrar lo que no vivieron.
es a las doce que existe en la tierra una fertilidad especial, y entre los humanos algo que nos relaciona, ya sea mediante el fuego, el vicio, el sueño, o el mismísimo delirio del tiempo. cada vez que un reloj marca las doce el mundo es uno nuevo porque el día es uno nuevo. existe un pequeño renacer en el puente de un día hacia otro, una persona hoy es distinta  a la de ayer, ya sea porque se le ha caído un pelo, ha derramado una gota de sangre, o se le ha agotado la voz en la tediosa jornada. así, en este blog que más bien un renacer constante, la poesía fluye al son del reloj, y cuando este marque las doce, a ver que misterios entre versos vayan a estremecernos para siempre, es decir, hasta la próxima vez que el reloj marque la medianoche, y haya nuevos versos en estas páginas…

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